CAMPAÑA RETRO-EZR

Del 26 de abril al 13 de mayo, 2018

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Descubre el día a día de la campaña en el ecuador del Atlántico

13 de mayo

Despedida del Hespérides

Estos últimos días, muchos investigadores han explicado sus resultados. Es una oportunidad para ver mejor la riqueza de los datos que estamos recogiendo.

Pero sobre todo, durante el trayecto de vuelta a tierra, aprovechamos para ordenar y limpiar todo. Es una tarea muy laboriosa pero es importante hacerla bien. Ordenar bien las muestras en el congelador, vaciar todos los laboratorios, desmontar el CTD… Y dejar todo limpio para la próxima campaña que hará el barco.

Desmontando el CTD

Mientras tanto podemos ir pensando en lo que hemos vivido. Han sido días intensos durante los cuales hemos vivido al 100% por la campaña y todos hemos aprendido mucho del mar, de los demás y de convivencia. Pero también han sido horas mirando la mar sin nunca cansarnos de ella. El horizonte parece más lejos y la mar siempre cambiante. Parece que tiene texturas y a veces dan ganas de acariciarla como un peluche o una tela suave. Varían sus matices según la hora, las nubes, su humor… Hay momentos en que parece ignorar totalmente el barco, otros en que lo está mimando y otros todavía en que parece maltratarlo como si demostrará su desacuerdo con nuestra presencia. Pero la verdad es que cuando miras esta inmensidad te das cuenta que somos un punto casi inapreciable en el conjunto. Esta sensación se refuerza las noches despejadas durante las cuales se ve la vía láctea, la cruz del sur y una cantidad increíble de estrellas.

Es nuestro papel de cuidar los océanos y nuestra pasión de seguir conociéndolos cada vez un poquito mejor y de compartirlo con vosotros.

Gracias por acompañarnos en esta experiencia, habéis tenido un papel importante en enriquecerla.

12 de mayo

Instrumentos y gráficas

Ya estamos de camino a tierra. Aprovechamos para enseñaros instrumentos y métodos que aún no hemos explicado. Para empezar, un poco más sobre nuestro instrumento rey: el CTD.

Gráfica realizada con las muestras recogidas con CTD

Aquí se muestra un ejemplo de perfil de CTD cuando baja. En verde se ve la cantidad de clorofila en función de la profundidad. El rojo indica la temperatura. Aquí baja en función de la profundidad pero no siempre es el caso. Por ejemplo, si una masa de agua viene de la Antártida será más fría aunque no este abajo del todo. Cuando deja de haber luz solar, la producción de clorofila se para. El color dorado indica el oxígeno. A más antigua es el agua, menos oxígeno tiene (porque los organismos lo han consumido). La salinidad está en azul. Los cambios de salinidad como los de oxígeno son indicadores claros de diferentes capas. Estos perfiles se utilizan para saber a qué profundidades recoger muestras (cerrar las botellas de Niskin) a la subida del CTD.

Otro día hablamos sobre las boyas de deriva. Aquí daremos un poco más de información. Durante la campaña, se lanzaron dos tipos: las boyas Argo (que las explicamos el pasado 3 de mayo) y otro modelo desarrollado por Joaquín Salvador del ICM y miembro del equipo de la campaña. Este último modelo, como se ve en la ilustración, lleva lo que llamamos cariñosamente un “calcetín” que permite mantener la flotabilidad deseada. Las boyas también están calibradas con una flotabilidad muy precisa. El objetivo es que no se dejen llevar por el viento sino únicamente por las corrientes. Por esto, no están en la superficie sino ligeramente por debajo. Como las boyas Argo, van enviando su posición por GPS y así podemos seguir su trayectoria.

Trayectorias en los primeros días de campaña. Se ve cómo la primera boya va mucho más rápida que la segunda. También se ve cómo las boyas han cogido corrientes distintas.

Salinómetro

Otro instrumento que utilizamos es el salinómetro, que permite calibrar los otros sensores de salinidad. Comparamos muestras tomadas en continuo desde el mar, otras del CTD. Los resultados obtenidos tienen una gran precisión para así asegurar que el conjunto es correcto. Es un instrumento muy delicado que necesita estar a temperatura constante y que requiere tiempo, precisión y paciencia.

 

 

 

 

 

Y para acabar os enseñamos alguna gráfica con unos primeros resultados:

 

En esta gráfica se pueden ver variaciones de temperatura, oxígeno, salinidad y fluorescencia en un transecto en función de la profundidad.

Ejemplo de resultado dado en un transecto del Seasoar, donde se puede ver la variación en oxígeno según la profundidad (vertical) y la posición (horizontal).

 

Carine Simon

 

11 de mayo

Derivar

Uno no puede comprender el mar sin tener en cuenta que se trata de un medio cambiante en todas las escalas reconocibles por el ser humano. Los cambios de dirección y magnitud en sus corrientes son visibles en todas sus capas y aunque estas capas sean adyacentes por pocos metros, pueden ser totalmente contradictorias. Podemos lanzar dos boyas de las mismas características en el mismo punto, en el mismo momento y las dos van a seguir caminos totalmente distintos. Es este uno de los motivos que su observación, por repetida que sea, siempre nos sorprenderá y nos dará nueva información.

Observar, no podemos hacer nada más que observar el mar. Podemos plantear las preguntas que queramos y tener mil y una esperanzas de respuestas fruto de nuestros supuestos conocimientos, pero si no le apetece no nos va a responder ni una sola, la frustración puede estar servida. Nuestro planteamiento como oceanógrafos es decidir dónde y cómo observar mejor para que el mar se acerque y nos cuente algo, alguna historia que aún no sabemos. Cuando encontremos el hilo de esta historia, es hora de dejarnos llevar, contemplar, derivar con él y saborear cada uno de sus capítulos. Como si de un libro de infinitas páginas se tratara, esta historia nunca va a terminar, alimentando nuestra necesidad de volver pronto a él para dejarse llevar y derivar una y otra vez.

Ignasi Vallès

 

10 de mayo

Estudiando el fitoplancton

En esta campaña, Carles Guallar estudia cómo las poblaciones de fitoplancton se desarrollan en estas aguas a diferentes profundidades. El fitoplancton tiene un papel clave en la cadena trófica de los océanos y también en la regulación del CO2 y de los nutrientes. Se encuentra en la capa superficial de los océanos hasta donde alcanza la luz solar.

Al bajar el CTD, su sensor de clorofila (un componente presente en el fitoplancton), nos da una idea de la distribución del fitoplancton en la estación de estudio. Entonces, se escogen tres profundidades características de muestreo.

Para caracterizar las comunidades de fitoplancton, se estudian de dos maneras diferentes:

– Por un lado, miramos las muestras con el microscopio óptico para identificar y enumerar las especies: es un trabajo muy laborioso en el que se miran todas las especies que hay en cada muestra, clasificándolas y mirando su abundancia. En una muestra, se pueden llegar a identificar ¡hasta unas 50 especies diferentes!

– Por otro lado, estudiamos el crecimiento de las comunidades de fitoplancton. Para esto, incubamos las muestras recogidas en unos recipientes que se colocan en unos cilindros de incubación que se encuentran en la cubierta del barco. Cada uno de los cilindros tiene unos filtros de luz distintos. Algunos son muy claros y permiten dejar pasar casi toda la luz y los últimos dejan pasar menos del 1% de luz. De esta forma, simulamos la luz que llega a las distintas profundidades de la columna de agua. Los cilindros tienen que llevar un sistema de refrigeración con agua del mar para evitar que se sobrecalienten las muestras. Al finalizar la incubación, recogemos otra vez los recipientes y fijamos las muestras para parar el crecimiento del fitoplancton.

Carine Simon

 

9 de mayo

Procesando datos y muestras

Aunque no haya muestreo en la campaña (ahora mismo solo está en marcha el Seasoar, que sólo necesita la vigilancia permanente de un técnico), los días están bien ocupados porque tenemos que acabar de filtrar las muestras recogidas y empezar a procesar los datos que ya tenemos para optimizar la ruta que nos queda por hacer y así poder recoger la información la más valiosa posible. Por otra parte, todos estamos impacientes por ver los primeros resultados procesados. Así que estos días la sala común está llena de ordenadores, cada uno tratando datos de distintas maneras, en el laboratorio se buscan otólitos, se escriben resultados de filtraciones etc.

Para que os hagáis una idea, esta es una figura hecha a partir de unos datos recogidos:

En esta gráfica, las flechas representan la dirección de las corrientes, y su tamaño representa la intensidad. Se pueden distinguir claramente distintas capas (direcciones, intensidades y temperaturas diferentes). El color de las flechas representa la temperatura. En función de estas primeras medidas, se proponen las modificaciones de recorrido visibles en magenta. Se ve como el Seasoar permitirá tener una resolución muy alta (muchos datos en poco espacio). Si no os acordáis de lo que es un Seasoar, podéis ir a este enlace.

Carine Simon

8 de mayo

Marineros científicos y científicas marineras

Todos tenemos un papel en el buen funcionamiento del barco y de las campañas. Para que todos nos demos cuenta de la importancia de cada uno, se organizó un doble concurso: “científico por un día” y “marinero por un día”.

En cada caso, se organizó una conferencia para explicar brevemente lo que se hacía en la campaña (al nivel de instrumentación y de lo que se medía) y sobre la Marina y el Hespérides en particular. Justo después de cada presentación, hicimos un concurso con respuestas de tipo A/B. Al final del concurso científico, ganaron dos marineros, Javier y Alberto y, al final del concurso marinero, ganaron tres científicas. Los ganadores pudieron pasar el día representando el papel que les había tocado. Así dos marineros llegaron encantados y muy relajados: nada de uniforme ni de botas de seguridad, sin tener que pedir permiso para entrar en la sala de los científicos… Todo el día tuvieron la oportunidad de vivir como científicos de la campaña: tomando muestras del CTD, maniobrando el perfilador de microestructuras… También participaron a la tarea de limpieza y etiquetado de tubitos, filtraron muestras de agua y convivieron con los científicos.

Por otra parte, tres científicas fuimos de marinera desde las 8:30 de la mañana, vestidas de uniformes, haciendo todo tipo de tareas. Empezamos por limpieza y tratamiento de residuos: como el espacio de un barco es limitado, la basura orgánica alimenta los peces, la de envases está compactada y la de papeles se quemada. Estos dos últimos se hacen en sitios muy ruidosos ¡y con mucho calor! A los marineros les toca cada 5 o 6 días hacer esta tarea que, desde el punto de vista de las científicas, ¡nos pareció agotadora!

La etapa siguiente fue una formación para aprender a apagar un fuego. Simulamos luchar contra un incendio en la biblioteca. Entre otras actividades, también fuimos a acompañar a los mecánicos a controlar los motores y al puente a ver la navegación.  La experiencia ha sido muy positiva porque primero nos encontramos con gente que, a pesar de trabajar duro,  tomó el tiempo con paciencia y buen humor de explicarnos sus tareas (ayudábamos en la medida que podíamos). Otra parte clave ha sido la convivencia con otros marineros, compartiendo su zona de descanso y comiendo con esta gente encantadora. Cada uno ha podido entender mejor la vida del otro y todos nos divertimos.

Carine Simon

7 de mayo

Un mapa de CO2

Colaboración de Luana Pinho, investigadora en la Universidad Estadual Rio de Janeiro.
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Una de las cosas que se mide en esta expedición es el CO2 disuelto en el agua del mar. Lo hacemos mediante luz infrarroja (IRGA) de la siguiente manera: primero, el agua del mar llega hasta el laboratorio por un grifo acoplado a una bomba continua; luego, este agua pasa por un tubo lleno de canicas para que el gas contenido en el agua entre en equilibrio con el aire del tubo. Y es este gas que después va hasta el IRGA.

Para validar el estudio, realizamos una intercalibración: hacemos exactamente las mismas medidas con 2 equipos, uno realizado en Brasil y el otro en España. Además de esta medición indirecta, también estamos haciendo medidas de carbono inorgánico disuelto de muestras de agua de superficie tomadas directamente de las botellas Niskin, para compararlas con las mediciones indirectas.

  

Estos datos nos permitirán de hacer un mapa de CO2 de todo el recorrido hecho por el barco durante la expedición, porque el equipo de medición se queda funcionando 24h al día.

Luana Pinho

6 de mayo

EZR – 05 – 03

 

Somos cazadores de corrientes,

recolectores de agua

y pensadores voraces.

Observamos sin tregua

a bordo del Hespérides.

 

*

 

Dibujamos con la barca roja

sobre infinitos lienzos azules.

El inmenso océano nos antoja

frágiles, pequeños, fugaces.

¡Y a nosotros nos enamora!

 

*

 

En esta tierra que es mar,

vemos a peces volar

y el calor y la sal gobernar.

Nos queda tanto por desvelar…

¡Esta es la magia de muestrear!

 

*

 

– Neus Figueras

*El título del poema cocresponde a cómo etiquetamos las muestras en el laboratorio. Las primeras tres letras son el acrónimo de la campaña, las dos cifras centrales representan el número de estación, y las dos últimas cifras indican el número de la botella Niskin. En este caso, 05 representa que las estrofas son de cinco versos, y 03 que el poema tiene tres estrofas.

4 de mayo

Yoga y Crossfit

Ayer por la noche, Paola consiguió dar una charla muy interesante para toda la gente a bordo, tanto los científicos como la tripulación. Así todos pudimos tener una idea más precisa de los objetivos de esta campaña.

Por la mañana, el Seasoar siguió su trabajo, dándonos datos con mucha resolución.

A la tarde, lo sacamos y volvimos a las otras medidas: unas cuantas con el microperfilador. Pero justo antes de ponerlo en el agua, la naturaleza nos ofreció un regalo: un atardecer maravilloso. Ahora, continuamos con un transecto con varios CTD seguidos, a una distancia de 20 millas.

Por suerte en el barco no todo es trabajo. También hacemos actividades con la tripulación militar: si ayer algunas científicas les ofrecieron una sesión de yoga, hoy nosotras recibimos una clase de crossfit. Nos ayudaron mucho pero se nota que ellos entrenan cada día. En todo caso, el ambiente ha sido excelente. Y a la noche, justo después del primer CTD de la serie, celebramos el cumpleaños de Judith, nuestra experta en peces voladores. ¡Felicidades Judith! A ver si algún pez volador sube al barco esta noche como regalo 😉

Carine Simon

3 de mayo

De la retroflexión ecuatorial a la reflexión en el ecuador

Ayer tuvimos una mañana intensa: empezando por algunos CTD durante la noche, seguimos por unas sesiones con el microperfilador desde las 5 de la mañana. Para completar la serie, lanzamos una boya de deriva y un perfilador.

Estos dos últimos son instrumentos que también miden la corriente pero de una manera muy distinta: los tiramos en el mar y, como con una botella, esperamos sus mensajes. Las boyas de deriva tienen un GPS acoplado con el que, a diferencia de las botellas, las boyas sí nos pueden comunicar su posición en cada momento ¡incluso durante varios años! Y como muchos científicos han lanzado boyas a lo largo de diversas campañas, a día de hoy hay en el mar unas 3500 boyas que nos comunican su camino en cada momento ¡en todos los mares! Toda la información que envían en tiempo real está disponible en la web de ARGO.

¿Cuál es su secreto? Se llaman boyas «de deriva» porque simplemente van siguiendo las corrientes como cuando tiramos una botella en el mar o una barquita de madera en un río. Siguiéndola en su camino, nos da mucha información sobre la corriente. En realidad hay algo más: su camino no es tan sencillo porque se hunde hasta mil metros de profundidad, donde se queda un poco antes de volver subir y enviar la información. Y así sigue su camino.

Ayer no acabó con esto, sino que también se desplegó el Seasoar. Si queréis saber lo que es,  lo podéis ver en esta pregunta que nos han hecho los «peque-científicos». Es un instrumento delicado y complejo de manipular. Tardamos cerca de dos horas en hacer esta operación. Si os fijáis en las fotos, veréis que el cable tiene como aletas blancas que sirven para estabilizar el Seasoar. Dos veces tuvimos que sacarlo para arreglar un conector y dos veces lo volvimos a poner en el agua. Ahora parece funcionar de manera muy fluida y seguimos con mucha atención lo que nos está diciendo.

Esto nos ayuda a reflexionar sobre lo que vamos a hacer en los días que nos quedan. Nos gustaría poder ir más lejos y ver el final del codo, pero el tiempo nos limita. También queremos entender con más precisión los procesos de transferencia de masa de agua que intuimos gracias a las primeras medidas. De todos modos, sea cual sea la decisión final, tenemos y tendremos datos muy interesantes para trabajar los próximos meses o años en analizar todo lo que nos llevamos a casa.

Mientras tanto cruzamos una y otra vez el ecuador.

 Carine Simon


En busca de los peces voladores

Colaboración de Judith Giraldo, PhD en ecología, profesora-investigadora en la Universidad de Antioquia, Colombia.
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Entender los procesos que envuelven las especies de peces (que son la fuente de proteínas más consumida por el hombre en el planeta) como migración, distribución, abundancia y conectividad, son importantes para pensar en la conservación y manejo sostenible de la especie y el ecosistema. Para entender estos procesos se usan muchas técnicas de marcaje de peces, como los otolitos (marcas naturales) que son ahora muy usados.

Los otolitos son estructuras compuestas de carbonato de calcio y proteína que están localizadas en el oído medio del pez.  Estas estructuras, además de servir para mantener el equilibrio del animal, también van creciendo cada día, ya que incorporan los elementos químicos del agua y forman aros de crecimiento que se mantienen intactos durante toda la vida del pez. Cuantificar las concentraciones químicas que han sido incorporadas en los otolitos, nos sirve para responder preguntas sobre movimiento, uso de hábitos y conectividad. Los otolitos de los peces son una de las mejores técnicas de marcaje, porque funcionan como la huella digital única en cada individuo en toda la historia de su vida, dándonos la habilidad de interpretar cambios que se han producido en el ecosistemas y también su estado actual.

 

 

Los peces voladores (Hirundichthys affinis) son comunes en aguas tropicales y subtropicales, en las zonas pelágicas (es decir, en nadando en la columna de agua). Estos peces, que tienen una vida corta y un crecimiento rápido, juegan un papel muy importante en la estabilidad del ecosistema marino ya que son consumidores de zooplancton (animales microscópicos que viven suspendidos en los océanos) y algunas veces pequeñas larvas de peces.  También son el alimento preferido de peces más grandes como las doradas y los atunes.

En muchos lugares del Caribe, el Pacifico y Asia, los peces voladores son especies de consumo tradicional y sus poblaciones se han visto reducidas. A lo largo de campana RETRO-EZR estamos observando los peces voladores y tomando algunas mediciones en el espacio y en el tiempo. Esperamos tomar muestras de otolitos para poder analizar las concentraciones de los elementos químicos y extrapolarlos con los resultados de los procesos físicos y químicos de las muestras del agua que los otros investigadores están realizando in situ.

Judith Giraldo

2 de mayo

La retroflexión Ecuatorial

¡Nos levantamos en el Ecuador! Las nubes en el horizonte revelan la cantidad de calor que pierde el océano que, con 1ºC de diferencia es más caliente que el aire. De estos procesos entre la atmósfera y el océano podemos hablar mas adelante, y es que desde ayer toda la tripulación científica solo piensa en como responder a una pregunta: ¿Dónde esta el Codo? Así hemos llamado a la retroflexión de la Corriente Norte de Brasil (NBC) que genera la Corriente Zonal Ecuatorial (EUC), “el Codo”.

Podríamos decir, con una metáfora, que la estrella que nos guía en esta búsqueda es el ADCP (del ingles, Acustic Doopler Current Profile, Perfilador Acústico de Corriente por Rebote). Este es un instrumento que emite una señal acústica y al rebotar con las partículas que el agua transporta, vuelve en forma de eco para ser registrada. El tiempo que demora y la diferencia entre la señal inicial y final permite calcular la intensidad de la corriente y la dirección hasta los 800 metros de profundidad. Estas mediciones las obtenemos durante toda la navegación.

Imagínense entonces que tenemos un transecto, una línea con un inicio y un fin, y a lo largo de ella varios puntos que son las estaciones de medición. El conjunto de todas estas estaciones permite dibujar las corrientes en este transecto. Y comienza lo mas divertido, imaginar dónde puede estar la corriente de retroflexion, es decir, “el Codo”.

Nuestra estrella nos indica cambios en la dirección de la corriente. Esto nos permitió, días atrás, ver cómo salíamos de la NBC y entrábamos en la EUC. Ahora es relativamente un poco más complejo, porque necesitamos identificar el cambio progresivo de dirección de la corriente en la medida que se desestabiliza.

Simultáneamente los perfiles del CTD nos muestran las variaciones de temperatura y salinidad. El máximo de sal lo vemos entre 80 y 100 metros de profundidad. Llevamos dos días encontrando esta señal que nos indica la presencia de una pronunciada lengua salina. Esperamos encontrar en las próximas estaciones el cambio de sentido, nuestro esperado “El Codo”, ¡el origen de formación de la EUC!

 

 Paola Castellanos

1 de mayo

El Hespérides nunca duerme

Colaboración de Sergi Villalba, estudiante de la UB especializado en análisis bioquímicos
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Llevamos tres días embarcados y no sé ni en qué día vivo. El tiempo en el Hespérides se deforma y crea una brecha espacio-temporal controlada por el CTD. Podríamos decir que nuestro reloj biológico circadiano se está transformando a un reloj “circa-Hespérides”, controlado por los turnos de CTD y las comidas. Eso es prioritario, ya tocará descansar.

Esta gran “máquina” nunca descansa. Siempre hay alguien rondando por los pasillos, sea tanto personal militar como científicos. Cada uno tiene su función y funcionamos como un gran engranaje que nos lleva en la misma dirección. Siguiendo con la analogía, el equipo científico funciona igual: físicos, químicos, técnicos, biólogos… nos necesitamos los unos de los otros. Y así ocurre en el barco, cómo también en el agua. Todos los procesos del ecosistema tienen una conectividad entre todas las áreas y nos permiten explicar procesos gracias a la interacción entre ellas.

De momento, en el grupo de biogeoquímica realizamos dos CTD nocturnos del primer transecto (4 y 6) y estuvimos hasta altas horas de la noche filtrando y analizando muestras. Considero que nos hemos adaptado bien a la cantidad de volumen que supone un CTD y no morimos en el intento, aunque eso nunca se sabe…  ¡aún queda mucho por muestrear! Quizás en un par de días os digo lo contrario.

Esta mi primera campaña oceanográfica y estoy seguro que no pararé de aprender cosas hasta el mismo día que lleguemos a Fortaleza. En el laboratorio intentamos hacer todos un poco de todo, por si alguien falla algún día. Mi tarea principal sería el análisis de CDOM (Materia Orgánica Disuelta Cromófora) y la filtración de nutrientes orgánicos particulados, pero siempre se puede ayudar en otras tareas como el lavado de tubos y la rotulación (quizás son las dos tareas que ocupan más tiempo que las otras)

Mientras voy escribiendo esto, el CTD ya está bajando otra vez. Seguimos el recorrido de los sensores en la pantalla y decidimos que botellas cogeremos y a qué profundidad.

¡Es hora de prepararse para el muestreo!

 Sergi Villalba Azuara

30 de abril

¿Qué es un microperfilador?

Si el CTD es el rey de la campaña, también está el príncipe: el microperfilador. Este instrumento sirve para medir estructuras muy pequeñas hasta una profundidad de unos 400 m. Esta tarde pudimos hacer unos cuantos perfiles. La maniobra es delicada pues el microperfilador es muy frágil y no puede tocar de ninguna manera el barco. Hacen falta tres personas fuera y otra dentro para controlar el perfil en tiempo real. Hay que vigilar el cable a cada momento, mirar que el instrumento caiga por su propio peso sin que el cable le moleste, y prestar atención para que nada falle. A cada momento sabemos cuánto cable ha bajado y a qué profundidad está el instrumento. Esta vez lo bajamos a 350m de profundidad.

Cuando hicimos los últimos perfiles, ya era casi de noche y se encendió la luz del barco. ¡Esto les gustó a los calamares rojos y los peces voladores, ¡un buen regalo para acabar la maniobra! Un militar intentó pescar alguno, pero sin éxito. ¡También nos enseñó algunos de sus señuelos que había hecho él mismo con una navaja!

Carine Simon

El perfilador de microestructuras

El propósito de esta campaña RETRO EZR es describir y analizar cómo la corriente que sigue la costa del Brasil hacia el norte, al llegar a la zona ecuatorial se dispersa, cambia su curso, y acaba mezclándose y siendo arrastrada por otras corrientes de la zona, que incluso tienen sentido contrario. Por eso en este proyecto suena tantas veces esta palabra: Retroflexión. Pero, ¿cómo ocurre? ¿Cómo se dispersa y cómo llega a cambiar de dirección? Los giros y remolinos con que lo hace, ¿son muy grandes? ¿Son muy pequeños?

La verdad es que los hay grandes, de centenares de kilómetros, y los hay también más modestos, de decenas de kilómetros, y los hay aún más pequeños, de kilómetros, y así van disminuyendo en tamaño hasta los centímetros. Está claro que los giros mayores no se pueden medir con los mismos aparatos que los más pequeños. Mientras los mayores se miden moviendo el barco muchos kilómetros, los más pequeños se miden con un perfilador de microestructuras (microperfilador). En el fondo este aparato mide lo mismo que los instrumentos que usa el barco para caracterizar los giros grandes (como el CTD), pero lo hace con instrumentos muy pequeños y muy rápidos para poder detectar giros que son como una mano o incluso más pequeños.

Claro que ahora, antes de medirlos realmente, nos deberíamos hacer una pregunta elemental: ¿son importantes estos giros tan pequeños? ¿Para qué sirve medirlos? ¿Vale la pena? Como tantísimas veces en ciencia, la respuesta a estas preguntas es otra pregunta: ¿sabremos cuán importantes son si no los medimos? ¿Tiene que ser una cosa importante para que nos fijemos en ella? ¿Podemos decidirlo si no conocemos cómo son?

Por eso uno de los propósitos de esta campaña es medir la importancia que estos pequeños giros y remolinos tienen en la corriente norte del Brasil. Hay que tener en cuenta que en realidad ya no se dan giros más pequeños, y que son, por decirlo así, la última frontera del movimiento de una masa de agua antes que intercambie sus propiedades con la vecina. Por eso la cantidad de energía que tengan nos va a indicar cuán cerca estamos de que, por ejemplo, el calor que una masa de agua ha traído de muy lejos se diluya entre sus vecinas.

 

Aquí podemos ver el lanzamiento del perfilador de microestructuras, un espectro de energías a 12m de profundidad que nos indica que el movimiento a pequeña escala es importante, y un perfil a distintas profundidades donde vemos que los giros y remolinos de microestructura son mucho más importantes cerca de la superficie que más al fondo.

 

El perfilador de microestructuras mide la temperatura, la salinidad y la intensidad de la corriente horizontal del agua a mucha velocidad (toma ¡hasta 1000 muestras por segundo!). Si fuera un CTD como el que usa el barco haríamos promedios para ver que el agua está en conjunto a tanta temperatura, contiene tantos gramos de sal y se mueve a tantos metros por segundo. Pero lo que interesa para caracterizar las microestructuras no es el valor de la temperatura, la salinidad o la corriente, sino cómo cambian a medida que el aparato atraviesa pequeñas capas de agua, porque esto nos va a dar una idea de cuantas pequeñas estructuras hay.

Para verlo, las medidas que toma el aparato se analizan con lo que se llaman técnicas espectrales, que permiten evaluar la importancia relativa que tienen, en un conjunto de datos, los movimientos de distintas frecuencias. Por ejemplo, en el caso del microperfilador, permitirían saber cómo se distribuiría la energía del movimiento en giros de distinto tamaño.

Y claro, haciendo este análisis a distintas profundidades se puede obtener un perfil vertical donde el valor no es la temperatura o la salinidad como en el caso del CTD, sino la importancia relativa de los pequeños giros y remolinos, cosa que nos permite saber a qué profundidades es más posible que las masas de agua se mezclen con más energía.

Joan Puigdefabregas

28 de abril

Atravesando la Corriente Norte de Brasil

Un viernes por la tarde distinto a cualquier otro, hemos llegado al primer transecto -o primera línea de muestreo-, donde esperamos observar a través de los ojos de nuestros instrumentos la Corriente Norte de Brasil. Por estar localizada en el extremo occidental del Océano le llamamos Corriente de frontera Oeste, responsable de gran parte del transporte entre el Hemisferio Sur y el Hemisferio Norte. Es especialmente interesante este flujo de agua paralelo a la costa, por su reconocido papel en la celda de Circulación Meridional y en la repartición de calor en el planeta.

Entramos en la línea y atentos al registro de velocidades en continuo, nos sorprende ver cómo el flujo comienza a acelerarse estación tras estación, y el agua llega a desplazarse a 1 metro y medio por segundo, ¡estamos en la Corriente Norte de Brasil! Es maravilloso ver como, estando a 2000 metros de profundidad, los primeros 200 metros se muevan como un chorro de agua en dirección al Norte. Vemos como serpentea paralela a la costa y sabemos que llegado a un punto cercano al Ecuador se desestabilizará para irrigar con sus aguas la Corriente zonal Ecuatorial.

¡Acompáñanos con los dedos cruzados para conseguir ver esta transformación!

Paola Castellanos

27 de abril

¿Cómo funciona un CTD?

Hoy a las 11:00h tenemos una presentación por parte de la tripulación donde nos explicarán todas las normas y la manera de trabajar en el buque Hespérides. ¡Son muy profesionales y sonrientes a la vez! Después de la presentación, seguimos con una visita completa por todo el barco con ellos, que son los que mejor lo conocen.

A las 14:00h, ¡llegamos a la primera estación del primer transecto! Todos nos juntamos detrás de las pantallas para ver los datos, cómo bajan el CTD y cuándo llega al punto que nos interesa. Justo después ¡todos en marcha! Tenemos poco tiempo porque la siguiente estación es poco después de la primera. El CTD es una sonda que sirve para medir la conductividad, la temperatura y la profundidad. Con estos datos, deducimos también la salinidad. El CTD, que podéis ver en las fotos, baja hasta la profundidad deseada con todas las botellas abiertas. En esta campaña, llegará hasta 1000m de profundidad en todos los puntos. Al subir, desde el barco le enviamos la orden de cerrar las botellas, cada una de ellas a una profundidad diferente. Así, recogemos muestras de agua a diferentes profundidades y podemos caracterizar las diferentes masas de agua. Cuando el CTD vuelve al barco, empieza el trabajo de recogida de muestras. Estudiamos tanto componentes orgánicos como inorgánicos. Para ello, vamos abriendo el grifo de cada botella según un orden determinado y recogemos muestras en pequeños botes, que después serán etiquetados y congelados. Un trabajo de hormigas, ¡indispensable!

Y con todo esto, ¿que pretendemos? En este transecto, queremos detectar la corriente norte de Brasil (NBC). ¡A ver si hay suerte!

Creo que es un buen momento para explicaros la manera de trabajar en el barco: no se puede perder un minuto, así que se trabaja las 24 horas del día los 7 días de la semana. Para conseguirlo, nos organizamos en tres turnos:

  • un equipo está de las 8:00h a las 12:00h y de las 20:00h a las 24:00h
  • un equipo está de las 12:00h a las 16:00h y de las 00:00h a las 04:00h
  • un equipo está de las 16:00h a las 20:00h y de las 04:00h a las 08:00h

Como veis ¡el barco siempre está activo! El resto del tiempo, aparte de descansar, ayudamos a los compañeros, estudiamos los modelos, analizamos los datos de satélites y de corrientes (medidas directamente desde el barco) para optimizar al máximo la ruta y continuar nuestro camino.

Carine Simon

26 de abril
De nuevo Hespérides , navegando hacia la Corriente Norte de Brasil

Hemos partido hoy, jueves 26 de abril, del puerto de Natal, cerca de la línea que divide los Hemisferios de nuestro planeta, el Ecuador. En tan solo 12 horas de vuelo, hemos dejado la primavera y llegamos al Trópico, la temperatura es de 28ºC y la humedad casi del 100%.

Después de dormir una noche en puerto, toda la tripulación científica está preparada para ir al encuentro de la Corriente Norte de Brasil (NBC), donde el agua va tan rápido que se desplaza ¡hasta un metro y medio cada segundo!

Una vez a bordo, navegando en dirección Norte y después de dormir nuestra primera noche en el balancín del Océano, nos encuentra el azul profundo de este inmenso océano Atlántico. La profundidad es de 2000 metros y el cielo azul despejado.

¡Los peces voladores aparecen en la superficie, da la sensación que saltan de alegría nadando-volando en estas aguas tropicales!

Gracias por acompañarnos, les seguiremos contando…

Paola Castellanos

 

25 de abril
Primera noche en el Hespérides

Ayer dormimos en el barco por primera vez en esta campaña. Esta mañana, toca reunión de todos los participantes del ICM (Instituto de Ciencias del Mar) y de la UTM (Unidad de Tecnología Marina) para conocernos mejor entre nosotros y saber el papel de cada uno durante la campaña. Vamos a pasar muchos días juntos en el barco, ¡así que es muy importante llevarse bien!

El ambiente ya es estudioso: terminamos de definir los puntos de muestreo según los datos recibidos por Mercator y por el satélite de altimetría. También aprovechamos el día para poner a punto los laboratorios. Se nota muy buena voluntad de cooperación. Como bien dice Mikhail, nuestro querido jefe de campaña, haremos piña y, estando en Brasil, ¡coge aún más sentido! Es que estamos todos en el mismo barco 😉

Carine Simon