CAMPAÑA SUMMER

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Objetivos Científicos

La campaña pretende evaluar, en zonas con distinta productividad biológica, la biomasa y diversidad de especies mesopelágicas, y su papel en las cadenas tróficas oceánicas y como transportadores de carbono al océano profundo.

 

La zona mesopelágica es uno de los ecosistemas menos comprendidos de la Tierra. Investigaciones recientes sugieren que la biomasa de peces en el ecosistema mesopelágico podría ser 10 veces mayor de lo que se pensaba anteriormente. Sin embargo, la estimación de cuánta de esta biomasa corresponde a peces está sujeta a un alto grado de incertidumbre.

Esta alta biomasa potencial ha despertado interés en su explotación. No obstante, si la biomasa es tan alta como se estima, los peces mesopelágicos pueden desempeñar un papel clave en los servicios de los ecosistemas, como el mantenimiento de otras especies de importancia comercial y o su papel como transportadores de carbono. El proyecto SUMMER busca obtener una evaluación precisa de la composición y biomasa de la comunidad mesopelágica, combinando el uso de redes de arrastre, acústica in situ y análisis de eDNA. Se utilizarán también una diversidad de métodos para analizar el papel trófico de estas especies en la red trófica oceánica. Toda esta información se utilizará en modelos de estimación del impacto que podrían tener diversos escenarios de pesca, sobre la estabilidad de la red trófica y en el secuestro de carbono. Asimismo, se analizarán las características de los organismos mesopelágicos para determinar su potencial como harina de pescado, o productos farmacéuticos. El proyecto desarrollará también una herramienta de apoyo a la toma de decisiones que permita tener en cuenta las compensaciones entre los servicios al considerar el uso sostenible de los recursos mesopelágicos.

 

¿POR QUÉ ESTUDIAMOS LA REGION MESOPELAGICA Y LAS ESPECIES QUE LA HABITAN?

La zona mesopelágica, o zona de penumbra (200-1000 m de profundidad) constituye aproximadamente el 20% del volumen oceánico mundial, y está habitada por organismos relativamente pequeños (de 1 a 10 cm), pero muy numerosos y diversos, abarcando diferentes grupos taxonómicos, desde teleósteos, cefalópodos, crustáceos y una variedad de organismos gelatinosos.

Estos omnipresentes y abundantes organismos ocupan un papel importante a nivel intermedio de las cadenas tróficas oceánicas, vinculando a los productores primarios (a través del zooplancton del que se alimentan) con los principales depredadores apicales (peces, mamíferos y aves marinas) de los que ellos son presas. Con ello, participan activamente en los flujos de carbono y el consumo de oxígeno a diferentes profundidades de la columna de agua.

Sin embargo, el papel de las especies mesopelágicas no se comprende bien en términos del ecosistema, debido a la dificultad de estimar su biomasa, y a la gran diversidad de taxones que aglutinan. Si la biomasa es tan alta como indican las aproximaciones previas, estos organismos pueden jugar un papel clave en los servicios ecosistémicos, como el sustento de otras especies relevantes (comerciales como el atún, o emblemáticas como las ballenas) y en el secuestro de carbono.

 

Los peces mesopelágicos son probablemente el recurso vivo salvaje más grande y último que la humanidad aún no ha explotado y, por lo tanto, cualquier intento de explotación pasa en primer lugar por conocer su biomasa, diversidad y características biológicas y poblaciones, para asegurar que una hipotética explotación fuera sostenible.

Proyecto SUMMER: GESTIÓN SOSTENIBLE DE RECURSOS MESOPELÁGICOS

El proyecto SUMMER es un proyecto del H2020 enmarcado en la “Call – Blue Growth. Topic LC-BG-03-2018. Sustainable harvesting of marine biological resources”, coordinado desde AZTI por X. Irigoien en el que participan 22 instituciones, entre ellas el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC.